Cómo se hace el café soluble

Uno de los grandes éxitos de la marca suiza Nestlé ha sido el Nescafé, el primer café soluble que llegó durante la primera mitad del siglo XX para convertirse en el rey de las bebidas rápidas. Si bien los puristas no quieren saber nada con él y siguen prefiriendo la mística de los granos molidos, su aroma y su sabor, lo cierto es que no hay casa donde no haya un frasco de café soluble en la alacena.

El Nescafé se hizo muy popular entre las tropas estadounidenses durante las guerras ya que era fácil y rápido de elaborar y así, terminados los conflictos, muchos soldados se habían acostumbrado tanto al nuevo sabor que no quisieron volver a oír hablar del café molido. ¿Pero cómo se hace el café soluble?

Se obtiene a través de un proceso industrial del café tostado y molido. El extracto que se obtiene de esta manera posteriormente se concentra a traves de 2 procedimientos:

1) Spray Drying:  se rocía sobre una corriente de aire a 250ºC a contracorriente para que se evapore la parte líquida y se deposite el polvo.

2) Liofilización: el extracto acuoso del café se congela y después se sublima, se pasa al vapor, separando el agua del polvo de café aún más concentrado.

Este último proceso es el más caro pero preserva el aroma y el sabor del café. ¿Pero es el café un aliado de la salud? Bueno, no aporta casi ningún nutriente,tiene  apenas 20 calorías por cada 100 gramos, tiene potasio, magnesio y calcio y por supuesto, cafeína. En fin, que así se hace el café soluble. ¿A ti te gusta?